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Sistema HLA

Dausset, 19501977

La garantía de los trasplantes
Este complejo sistema de defensa del organismo ha permitido perfeccionar la técnica de los trasplantes y ha enriquecido de manera notable la inmunología.

Los anticuerpos, sustancias que protegen el organismo de la intrusión de otras sustancias extrañas, se descubrieron en los primeros años del siglo XX, a raíz del descubrimiento del mecanismo de la alergia y del descubrimiento de los grupos sanguíneos y las aglutininas. Pero los biólogos y los defensores de una nueva ciencia, la inmunología, creían que quedaba mucho por saber sobre los mecanismos de defensa del organismo. Desde los años cincuenta, numerosos biólogos se plantean la técnica de los trasplantes, que se iniciará diez años después, pero ya saben, a partir de los experimentos con animales, que el rechazo del órgano trasplantado es prácticamente ineludible.


Nuevos antígenos
También en los años cincuenta, Jean Dausset, futuro profesor del Colegio de Francia, se especializaba en hematología y estudiaba los anticuerpos antiglóbulos blancos presentes en la sangre de las mujeres que habían tenido varios embarazos. Observó que estos anticuerpos, comparables a las aglutininas, sólo aglutinaban los glóbulos blancos de determinado número de sujetos, portadores, por tanto, de antígenos particulares. De este modo identificó un grupo leucocitario específico: el grupo Mac. Después estableció la existencia de otros grupos del mismo tipo y, grupo a grupo, llegó a la conclusión de que en los glóbulos blancos hay antígenos comparables a los de los glóbulos rojos, que se conocían desde hacía varias décadas.
Pero en tanto que el sistema antígenoanticuerpos de los glóbulos rojos es relativamente sencillo, ya que, además de los cuatro pares antagonistas de los grupos A, AB, B y O, sólo contiene el par Rhesus, el de los glóbulos blancos demostró ser de una complejidad sorprendente.
Jean Dausset acabó estableciendo que había en total treinta antígenos y otros tantos anticuerpos, entre los que el azar de la genética elige seis por sujeto, de lo que resulta que el número de combinaciones posibles del sistema HLA es tan grande que las posibilidades de obtener dos sujetos de un grupo idéntico son casi nulas.
El sistema antigénico descubierto se denominó HLA, a partir de las iniciales de las palabras inglesas Human Leucocyte Locus A. Su equivalente se encontró en otras especies animales, por ejemplo, en el ratón, modelo de estudio cuyo sistema paralelo se denomina H2. Su descubrimiento se debe a los americanos Gorer y Snell, que recibieron el premio Nobel en 1980, junto con Jean Dausset. Por último, el americano Baruj Benacerraf descubrió que los genes controlan los anticuerpos del sistema HLA, genes que situó en una zona cromosómica muy compleja. Este investigador fue el cuarto que recibió el premio Nobel de Medicina en 1980.

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