Matemáticas y juegos de guerra
A los humanos siempre nos han gustado los juegos y toda época ha tenido su manía a este respecto. La mayoría de los juegos son una combinación de habilidad y de azar en los que el auténtico buen jugador hace su aparición una vez que las vicisitudes del destino se han visto equilibradas tras muchos juegos consecutivos. Sin embargo, hay juegos que se basan en la mera estrategia: son los que constituyen el tema de estudio de la teoría de juegos. También hay juegos que son literalmente a vida o muerte. Como en un campo de batalla simulado los errores tácticos son menos costosos, los estrategas militares han recurrido siempre al juego de la guerra para retinar sus habilidades. Tal vez no sea casual que tanto el ajedrez como el juego chino del go sean juegos de guerra sublimados. Tampoco sorprende que la primera aplicación práctica de la teoría de juegos fuera el análisis de un nuevo tipo de guerra, que es potencialmente la última.
En el siglo XIX, los prusianos inventaron un juego llamado Kriegspiel, cuyo significado literal es «juego de la guerra». Jugado en un tablero, era puramente un asunto de táctica y se desarrolló hasta adquirir un carácter más realista, con un arbitro que dirimía las situaciones conflictivas con ayuda de cuadros de datos procedentes de batallas reales. El éxito militar del ejército prusiano se atribuyó en gran parte a su refinamiento táctico, adquirido durante las simulaciones del Kriegspiel. El juego fue adoptado por países tan lejanos como Estados Unidos y Japón. La derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial acabó abruptamente con el estatus mítico del juego. Era cada vez más evidente que el desarrollo de nuevas armas y de sistemas de aprovisionamiento implicaba la revisión de los fundamentos de la estrategia militar. Así pues, los militares no sólo necesitaban matemáticos y científicos para desarrollar el hardware militar, sino también para asesoramiento estratégico, hasta entonces dominio exclusivo de los grandes generales de la historia militar. Éste fue sobre todo el caso después de la Segunda Guerra Mundial, y la conciencia de que dos superpotencias poseían armas de destrucción masiva cambió por completo las reglas del compromiso. Los juegos de tablero con caballería y artillería parecieron cuasi prehistóricos.
Pero los juegos estratégicos fueron objeto de análisis matemáticos para aumentar la comprensión de la teoría con aplicabilidad práctica. Émile Borel, matemático francés y Ministro de la armada francesa en los años veinte, escribió La Théoríe dujeu, obra en la que analizó el engaño en el poker y la aplicación de las matemáticas de los juegos en economía y política La influencia de Borel se ve en Theory of Games and Economic Behavior, obra señera publicada en 1944 y escrita por el matemático húngaro John Von Neumann y el economista austríaco Oskar Morgenstern; ambos estuvieron más tarde en Princeton. Presentaron la teoría de juegos como un modelo de interacciones económicas. Los economistas tardaron en hacer suya la nueva teoría, que en sus primeros años se asoció a estrategias militares.