Matemáticos notables: Giuseppe Peano
Giuseppe Peano, como su nombre sugiere, era italiano. Nació en una granja llamada «Tetto Galant», a unas tres millas de Cuneo, en la parte norte del país, el 27 de agosto de 1858. Su padre, Bartolomeo, cultivaba las tierras anejas a la casa. Giuseppe asistió primero a la escuela del cercano pueblo de Espinetta, y posteriormente a la de Cuneo, haciendo todos los días a pie las tres millas de ida y vuelta. Más tarde la familia se mudó temporalmente a la ciudad para evitar a sus hijos la pesada carga de la caminata diaria. Debió ser un gran sacrificio para los padres, pero Bartolomeo y su esposa Rosa se desvivían por la familia, lo cual redundó en beneficio de los hijos; aparte del éxito de Giuseppe, uno de los hermanos llegó a ser un arquitecto importante y otro sacerdote.
Giuseppe demostró tal capacidad en la escuela, que un hermano de su madre, sacerdote y abogado en Turín, invitó al muchacho a irse a vivir con él. A partir de entonces estudió con su tío y en el Instituto Ferraris. Primero se examinó en el Ginnasio Cavour en 1873 y luego, como alumno de enseñanza secundaria superior en el Liceo Cavour, aprobó el examen de licenza liceale en 1876, lo que le permitía entrar en la universidad. En los exámenes obtuvo la nota suficiente para acceder a una beca en el Collegio delle Province. Tanto la beca como el Collegio tenían la misión de ayudar a los estudiantes del medio rural, de familias a menudo muy pobres, para que pudieran cursar estudios universitarios. Peano nunca consideró su nueva vida con el tío como una forma de evitar la dura vida soportada por la familia; al contrario, amó siempre la tierra y su cultivo y pasaba las vacaciones y gran parte de su tiempo libre trabajando en el campo. Más adelante compró incluso una pequeña villa en el campo, cerca de Turín.
En octubre de 1876 ingresó en la Universidad de Turín. Su intención era hacerse ingeniero, para lo cual estudió dibujo y química, además de álgebra y geometr' analítica y proyectiva. Al año siguiente sumó a sus estu dios los de geometría descriptiva, cálculo, física, minera logia y geología. Al final de aquel año ganó un premio que le eximía de abonar las tasas académicas en la Escuela Real de Ingenieros; sin embargo, se decidió por las matemáticas, obteniendo las mismas ventajas que en la Escuela. En los cursos tercero y cuarto en la universidad siguió conservando las ventajas económicas y obteniendo premios, y en 1880 terminó sus estudios con el grado de doctor en matemáticas.